Hace unos años conocí a Ana. Al principio era alguien normal pero poco a poco se fue convirtiendo en el monstruo que acabó siendo. Yo tenía 11 años, era una chica con bastantes complejos y Ana llego a mi vida para mostrarme una solución para ello, dejar de comer.
Comencé poco a poco, diciendo que no tenía hambre o cosas asi, pero acabé llorando creyendo que después de esto no había nada más, que no había salida.
Ana me presionaba enseñándome fotos de modelos de Instagram, diciéndome que esa era la verdadera belleza, y yo la creía.
Comenzaron a notarseme las costillas, yo ya creiaque estaba bien, pero siempre Ana estaba en mi mente diciéndome que no era suficiente. Lloraba día tras día hasta que me ingresaron en el hospital por culpa de Ana.
Hoy la he superado.
Anorexia, aunque sé que te molesta que te llamen por tu nombre, he de decirte que soy más fuerte que tú. Te he ganado Ana.